Hoy hemos titulado nuestra charla «Lo que buscas te encuentra». Este título surgió de una conversación en la que alguien me comentó que no siempre es así. Pero reflexionando, creo que sí, siempre es así, ya que no se trata de buscar desesperadamente como si hubiésemos perdido algo, sino más bien de reconocer que ya lo tenemos
Lo que buscas te encuentra
Muchas veces se dice que «cuando el discípulo está listo, aparece el maestro». De la misma manera, cuando estamos abiertos a ver algo, terminamos por encontrarlo. En lugar de decir que «lo que buscas te encuentra», yo diría que la vida constantemente nos encuentra.
Cuando estás entre dos mundos
Es normal sentir que estamos entre dos mundos. La rendición es un camino que puede parecer más corto y amable. Muchas veces, tardamos en darnos cuenta de que el camino de la rendición es dejar de lado el esfuerzo y la lucha.
El perdón y la culpa
La culpa y la separación son sinónimos. Cuando nos sentimos culpables, creemos que estamos separados de la unidad. La verdadera experiencia de perdón no es simplemente perdonarnos a nosotros mismos, sino recordar que nunca hemos estado separados de Dios.
La dualidad y la no dualidad
La no dualidad significa que solo hay Dios. Todo lo que experimentamos es una manifestación de esa unidad. Cuando hablamos de dualidad, a menudo estamos tratando de separar lo que es espiritual de lo que es material. Pero en realidad, todo es parte de la misma experiencia.
Todo es vibración
Cuando reconocemos que todo es vibración, empezamos a entender que la vida se mueve a través de nosotros sin necesidad de esfuerzo. La «ley del mínimo esfuerzo» nos recuerda que cuando estamos alineados con nuestra verdadera naturaleza, las cosas fluyen con facilidad.